
Es una de nuestras pasiones. Lo llamamos el Starbucks Roast®, y es mucho más que un color. Es el cuidado que ponemos para que cada grano alcance su máximo sabor. El color oscuro del tostado de Starbucks se puede igualar, pero no su sabor.
Los granos de café verdes
El grano de café nace en el corazón de una baya roja y brillante llamada Cafeto o Cerezo de café. Para preparar el tostado de los granos de café los caficultores lo procesan, utilizando el método natural o de lavado. Con el método natural, las bayas del café simplemente se secan en el árbol o se recogen maduras y se dejan secar en el suelo. Con el método del lavado, se separan los granos de las cerezas sumergidos en agua y se secan en grandes patios o con la ayuda de modernas máquinas de secado.
El proceso de tostado
Se introducen los granos verdes en un tambor giratorio grande sometido a altas temperaturas donde empieza su transformación. Después de un lapso de 5 a 7 minutos gran cantidad de humedad se evapora y los granos toman un color amarillo brillante con un olor a verduras enmantequilladas.
Pasados unos ocho minutos, se oye el primer estallido o “pop”. Los granos duplican su tamaño y se expanden produciendo un sonido crujiente. Luego, al haber alcanzado un color marrón claro muchos creen que el tostado ha terminado. Sin embargo, para Starbucks, la aventura recién empieza.
Desarrollar todo su potencial
Entre 11 y 15 minutos (dependiendo de las características de cada café) los granos alcanzan un color aún más oscuro y emergen todos sus sabores alcanzando el equilibrio entre acidez y dulzura. El segundo “pop” o explosión señala que el café está casi listo. Finalmente, los granos de café se sacan en una bandeja de enfriamiento. ¡Ese momento es increíble! el olor de café recién tostado invade el ambiente, junto a un sonido similar a la palmada final de un aplauso, que anuncia la segunda explosión.
